ALGO DE MI VIDA...
Mi
nombre es Carolina, soy Colombiana, rola de nacimiento pero paisa de corazón,
tengo una vida aveces aburrida pero muy feliz, tengo la fortuna de contar con
una familia maravillosa, estoy a punto de convertirme en abogada, pero pensando
seriamente en qué es lo que realmente quiero, soy una persona alegre,
responsable, pero sobre todo soñadora, tengo un millón de sueños que añoro
cumplir, no es que sea una persona muy ambiciosa, pero en la mayoría de los
casos siento que lo que tengo no es suficiente, digo en la mayoría de los
casos, porque en cuanto a mi familia, quiero exactamente la que tengo, y si
volviera a nacer y tuviera la oportunidad de volver a nacer, los escogería
nuevamente tal y como son.
Como
estoy pasando por la crisis existencial de los 22, con una próxima graduación y
con la cercanía del momento de tomar mi vida en mis manos, me he planteado
varias opciones, y en éste momento la primera de ellas es ir a vivir un año
como au pair, debo decir que desde hace más o menos cuatro años, ser au pair se
ha convertido como en una meta que debo cumplir, cuando tenía 18 viajé a los
estados unidos a realizar la experiencia work and travel, y aunque la agencia
me quedó mal y no pude trabajar ni tan solo un día, fueron unos de los mejores
dos meses de mi vida, porque lo que comenzó como un viaje para trabajar, se
convirtió en un viaje cuyo único fin fue disfrutar mis vacaciones, conocí
chicago, wisconsin, nueva york, nueva jersey entre otros, la pasé tan bien que
quedé enamorada de los estados unidos, regresé a mi país deseando pasar un poco
más de tiempo en aquel hermoso lugar.
Mi
papá siempre estuvo renuente a la idea de viajar como au pair, y me dijo que
podría serlo solo hasta terminar, pasaron 4 largos años, hasta que llegué por
fin a mi último semestre, el cual correspondía a la práctica, y muy afortunada
quedé en una de las empresas más grandes y poderosas de mi país, pero como tal
conocí personas que se creen el centro del universo, que por el hecho de tener
un cargo alto, tienen la posibilidad de pasar por encima de los demás, mi
práctica terminó el martes, y aunque fueron unos excelentes seis meses, me di
cuenta lo que detesto que me manejen, que me digan que debo y que no debo
hacer, claramente ese es el mundo laboral y es a lo que estaré condenada el
resto de mi vida que pase como una subordinada.
Se
acerca mi grado y con el mi decisión de viajar o no como au pair, aunque desde
diciembre estoy realizando papeles y creo que mi decisión ya está tomada y es
un SI, debo reconocer que tengo mucho miedo, miedo de que las cosas no salgan
bien, que llegue al hogar de una no muy buena familia, que el comportamiento de
los niños se torne inmanejable, que me arrepienta de mi decisión y que extrañe
demasiado a mi familia, pero entonces en mi mente sacan un poco la cabeza los
pensamientos positivos y me dicen, y si todo sale bien, y si la familia es muy
querida, y si los niños son hermosos, es decir, soy consciente que nada será
completamente perfecto, que habrán momentos malos y que tal vez sean mejores
los buenos, que extrañar a mi familia es inevitable, pero que de alguna manera
es algo que tengo que experimentar yo misma, que si no lo hago, tal vez en unos
años dire: y si lo hubiera hecho, es claro que quien no arriesga no gana, así
que con mi positivismo encubierto, propio de mi tradición familiar, me
aventuraré en todo aquello que me sea posible, tengo el regalo más maravilloso
del mundo, que es mi vida misma, y tengo que aprovecharla lo más que pueda,
para que un día pueda mirar para atrás y decir, hice todo aquello que quise,
tuve errores pero lo corregí, tuve obstáculos pero los superé, y de alguna
forma siempre me encaminé hacia las escaleras de la tan anhelada felicidad.